Los derechos y libertades necesitan acciones concretas para hacerse realidad. Por ello, Cundinamarca cuenta hoy con una Política Pública de Libertad Religiosa y de Cultos, herramienta que contribuye al mejoramiento de las garantías, promueve la participación y reconoce el aporte del sector religioso a la convivencia, el desarrollo social y la construcción de paz.
Los derechos no solo están consagrados en las normas, deben vivirsen en el territorio.
