A todos nos ha pasado: un amigo nos dice que “probar una vez no hace nada” o que ayuda con el estrés.
Pero la realidad es otra. El consumo no soluciona problemas, a veces los hace más grandes, agravando la ansiedad y la depresión.
Proteger a quien quieres y a ti es también decirles la verdad:
• El consumo temprano multiplica el riesgo de dependencia.
• El consumo problemático le puede pasar a cualquiera.
Desmintamos estos mitos. ¡Hablemos de salud mental sin tabúes!
