Concluidas las elecciones presidenciales, la atención política del país comienza a trasladarse a las regiones. Los partidos y movimientos inician desde ahora la construcción de alianzas y estrategias con miras a las elecciones territoriales, en las que se elegirán gobernadores, alcaldes, diputados y concejales.
En Cundinamarca, uno de los nombres que empieza a cobrar protagonismo es el de José Miguel Santamaría Uribe, quien vuelve a figurar como una de las posibles cartas para disputar la Gobernación del departamento. Su nombre comienza a sonar con fuerza en diferentes sectores políticos, en medio de los acercamientos que ya se adelantan de cara a la conformación de candidaturas.
Según las primeras versiones que circulan en el escenario político, Santamaría Uribe podría contar con el aval del movimiento Salvación Nacional, colectividad que respaldó la candidatura del hoy presidente electo, Abelardo De La Espriella. Aunque las definiciones oficiales aún no se han producido, el dirigente aparece entre las figuras con mayor proyección para representar ese sector político en la contienda departamental.
Administrador de empresas, profesor universitario, empresario del sector gastronómico y dirigente político, José Miguel Santamaría Uribe ha desarrollado una trayectoria que combina la actividad empresarial con la participación en la vida pública. Ya fue candidato a la Gobernación de Cundinamarca y ha tenido presencia en la política nacional y departamental desde sectores de orientación conservadora y de derecha.
Su experiencia, el conocimiento del departamento y el reconocimiento que conserva en distintos sectores sociales y políticos lo mantienen como uno de los dirigentes que desde ya integran el sonajero electoral. Mientras avanzan las conversaciones entre partidos y movimientos, el panorama hacia la Gobernación de Cundinamarca comienza a tomar forma y perfila una competencia que promete ser una de las más relevantes del escenario regional.
