Apenas se confirmó la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia, el Pacto Histórico no perdió tiempo y desempolvó el manual del Estatuto de la Oposición. Lo que hasta hace unas semanas era gobierno, ahora se prepara para fiscalizar al nuevo inquilino de la Casa de Nariño.
Con Iván Cepeda al frente, el movimiento anunció que recorrerá el país para reorganizar sus bases, defender las banderas que considera sus principales logros y ejercer un control político permanente sobre el nuevo Gobierno.
La política tiene estas ironías: quienes durante años cuestionaron a la oposición desde el poder, ahora asumen ese mismo papel con la promesa de hacer una oposición “firme y eficaz”. El escenario cambia, los protagonistas rotan y el libreto democrático continúa.
A partir del 7 de agosto comenzará una nueva etapa política en Colombia: un gobierno que deberá gobernar y una oposición que buscará marcarle el paso. El verdadero examen apenas comienza.
