La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ordenó este martes 21 octubre el cierre inmediato y de manera temporal de los locales comerciales Andrés Carne de Res, en Chía, y Andrés D.C., en Bogotá, tras detectar riesgos eléctricos y de gas que podrían comprometer la seguridad de clientes, trabajadores y visitantes, mientras se solucionan esas falencias.
Según el organismo estatal, las medidas se adoptaron luego de visitas de inspección efectuadas los días 10 y 11 de septiembre de 2025, durante las cuales se evidenciaron “deficiencias críticas en las instalaciones eléctricas y de gas combustible”.
Entre los hallazgos investigados por la SIC se encontraron “conductores eléctricos expuestos a daños físicos, deficiencias en tableros de distribución, ausencia de sistemas de protección contra sobrecargas, carencia de ventilación adecuada en zonas con presencia de gas combustible, uniones sin protección anticorrosiva y ausencia de dispositivos de seguridad exigidos por los reglamentos técnicos”.
Por estas razones, la Superintendencia de Industria y Comercio ordenó a la empresa Inmaculada Guadalupe y Amigos S.A.S., propietaria de ambos locales, suspender de manera inmediata la prestación de servicios y actividades económicas, incluidas las de restaurante, bar, bailadero, preparación y venta de alimentos y bebidas, y cualquier tipo de evento.
La entidad también exigió a la misma sociedad presentar las evidencias que acrediten el cumplimiento de los reglamentos técnicos y corregir todas las fallas detectadas para poder levantar las medidas preventivas.
“La infracción a los reglamentos técnicos y/o el incumplimiento de las órdenes impartidas podrá dar lugar a la imposición de multas de hasta dos mil salarios mínimos legales mensuales vigentes”, puntualizó la SIC, citando el artículo 61 del Estatuto del Consumidor.
El organismo estatal enfatizó que el cumplimiento estricto de los reglamentos técnicos es esencial para garantizar la seguridad de los clientes y prevenir accidentes relacionados con electricidad o gas combustible.
El cierre coincide con el reciente incidente en la sede de Andrés D.C., en la Zona Rosa del norte de Bogotá, donde una máquina de humo presentó una falla técnica que afectó directamente a nueve personas.
Andrea Rozo, una de las afectadas, relató en un medio de cobertura nacional que “la máquina empezó a botar una sustancia caliente que parecía ácido” y que “las camisetas quedaron llenas de agujeros porque la sustancia rompió la tela”. Varias personas sufrieron quemaduras de primer y segundo grado, entre ellas médicos y clientes extranjeros.
El restaurante reconoció el hecho en un comunicado oficial y aseguró que “uno de los artefactos de humo presentó una falla técnica inesperada” y que los visitantes fueron atendidos por el servicio médico del lugar y por una entidad de salud externa.
También informó que suspendió el uso de todos los artefactos de humo similares mientras se efectúa una revisión técnica exhaustiva.
Rozo cuestionó la atención recibida: “Dicen que nos ofrecieron llevarnos a un centro asistencial cercano; eso no fue así. Solo llegó un médico para diez personas”, indicó. Añadió que varios de los afectados evalúan emprender acciones legales por las lesiones sufridas.
