Durante el evento, que tuvo el apoyo del Instituto Departamental de Cultura y Turismo de Cundinamarca (IDECUT), un ensamble de cámara interpretó cuatro de sus obras originales, destacando la riqueza de los formatos de cuerdas pulsadas.
La donación de este archivo a la Biblioteca Nacional de Colombia constituye un legado que fortalece la memoria sonora del país y promueve la investigación, la interpretación y la formación de nuevas generaciones.




