Por ningún motivo niños, niñas y adolescentes deben comprar, vender o manipular pólvora.
El fósforo blanco y otros elementos pirotécnicos no son un juego y pueden causar consecuencias irreversibles.
En segundos pueden provocar quemaduras graves, intoxicaciones, incendios y emergencias que ponen en riesgo la vida y afectan a familias enteras.
Muchos de estos accidentes se pueden evitar con información y responsabilidad, por eso te invitamos a mirar el video completo y a compartir.
¡La prevención empieza en casa, en el comercio y en cada barrio!
