Un sismo sin precedentes en la región afectó a cerca de 5.000 personas y puso a prueba no solo la capacidad de respuesta del Estado, sino también la fortaleza y resiliencia de sus comunidades.
Hoy, un año después, la historia continúa escribiéndose, pero con un nuevo protagonista: la esperanza. La construcción de las primeras 341 viviendas ya es una realidad y demuestra que, cuando las instituciones, las comunidades y el país trabajan unidos, es posible transformar la adversidad en oportunidades y responder con hechos a quienes más lo necesitan.
Los invitamos a ver y compartir este trabajo audiovisual, que recoge una historia de reconstrucción, dignidad y esperanza; una historia que representa la de cientos de familias que, paso a paso, vuelven a construir su proyecto de vida.
